José Luis Paredes regresa a La Paz luego de una década

La Paz, 7 ene.- José Luis Paredes Muñoz, Pepe Lucho para la gente, retornó a Bolivia luego de exactos diez años de persecución política del régimen de Evo Morales. Una primera imagen del exburgomaestre de El Alto y exprefecto paceño se difundió en las redes sociales junto al abogado Eduardo León quien, como muchos, califican a “Pepe Lucho” como “el mejor alcalde" que tuvo la urbe alteña.

“Junto a un gran ejemplo que es José Luis Paredes, caminando por La Paz, respirando aires de libertad. El reencuentro con el mejor alcalde de la historia de la ciudad de El Alto y el mejor gobernador de La Paz”, escribió el abogado, quien fuera parte de la administración municipal de Paredes en la urbe alteña en 2004.

Eduardo León junto a José Luis Paredes, exalcalde alteño y exprefecto paceño.
Eduardo León junto a José Luis Paredes, exalcalde alteño y exprefecto paceño. (Foto: FACEBOOK)

Pepe Lucho Paredes había salido del país en enero de 2010, luego de la seguidilla de proceso activados en su contra por el aparato político del Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus entonces aliados en el Movimiento Sin Miedo (MSM), bajo sospechas de “enriquecimiento ilícito” que no fueron probadas hasta la fecha.

Paredes fue diputado uninominal con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Jaime Paz Zamora en 1997, logrando la segunda mayor votación de los legisladores individuales solo después de Evo Morales en el Chapare. Dos años después candidateo a la Alcaldía de El Alto, hasta entonces bastión político de Carlos Palenque y Conciencia de Patria (CONDEPA), obteniendo la mayoría absoluta y el cargo de burgomaestre.

El abogado, miembro de una familia tradicional paceña, con emblemas de la cultura y tradición como Rigoberto Paredes y Antonio Paredes Candia, durante su gestión impulsó las obras de infraestructura en el municipio alteño e instauró la frase “El Alto siempre de pie” que ya se manejaba durante su paso por la Central Obrera Regional (COR).

En 2004, pese a los hechos sangrientos de la “guerra del gas” de octubre de 2003, en los que se trató de implicar al alcalde alteño, José Luis Paredes fue reelecto mediante su agrupación ciudadana Plan Progreso. Los niveles de popularidad lo proyectaban como un líder nacional, gracias a su capacidad de generar alianzas como sucedió con el entonces presidente Carlos Mesa y el sacerdote católico, ya fallecido, Sebastián Obermaier, pero el burgomaestre decidió saltar al poder departamental.

Para las elecciones de 2005, Pepe Lucho se alió con Jorge Quiroga y la agrupación PODEMOS para ser candidato a la Prefectura de La Paz, hoy Gobernación, la cual ganó por encima del postulante del MAS, Manuel Morales Dávila. Sin embargo, el voto cruzado, con los paceños apoyando el proyecto de Evo Morales, dejó a Paredes como un prefecto opositor en la misma sede de gobierno.

En ese marco, la gestión de Paredes en la Prefectura no pudo avanzar en las 20 provincias como sucedió en El Alto, pese a la intensa campaña mediática desplazada durante su gestión.

Con la crisis política de 2008, el MAS y PODEMOS aprobaron el referendo revocatorio para presidente y los nueve prefectos electos en 2005.

La campaña contra Paredes fue intensa desde el entonces ministro de Educación, Félix Patzi, hoy opositor a Morales; el otrora alcalde de La Paz, Juan del Granado, ahora también en la otra acera y en contra del MAS, o el exdirigente de la COR alteña, Edgar Patana, quien sería alcalde masista, actualmente con sentencia y prisión por actos de corrupción.

Paredes había sido electo con 37% de los votos, pero fue revocado por 64% los habitantes del departamento. La Paz demostraba su inclinación hacia el masismo que duraría más de una década.

El depuesto prefecto entregó el mando al secretario general Alejandro Zapata, pero la mayoría del MAS en la Asamblea Departamental definió que Pablo Ramos sea designado en el puesto. Ramos, hoy procesado luego de haber ejercido la presidencia interina del Banco Central de Bolivia (BCB) había candidateado a la Alcaldía de La Paz, perdiendo contra Del Granado.

Con todo el aparato de propaganda de un lado, y la administración de la justicia sometida por el MAS, las investigaciones contra Paredes se activaron.

El régimen de Morales investigó a Pepe Lucho por sus posesiones personales, como el conocido restaurante Café Ciudad o Canal 24, la primera televisora de El Alto. Se amenazó con tomar su terreno en las antenas de Ciudad Satélite e incluso se reactivó el caso de los pasaportes chinos, al que se le trató de implicar luego de 16 años.

José Luis Paredes decidió salir de Bolivia el 10 de enero de 2010 rumbo a la Argentina, donde residió hasta este martes.

Morales, furioso, acusó al Órgano Judicial y al Ministerio Público de haber “beneficiado” a Paredes en su “fuga” del país.

"Lamento mucho que los delincuentes vayan escapando. Desde el momento en que escapan son delincuentes confesos, lo que sí hay que seguir un trámite de extradición para que puedan defenderse ante la justicia boliviana", declaraba desde su atril, el jefe masista, hace una década.

Hoy, Morales se encuentra en Argentina, donde pidió asilo, tras un mes en México y luego de su renuncia a la Presidencia del Estado y abandono de funciones del 10 de noviembre de 2019. (VisorBolivia)