17 dic.- Luis Villavicencio, Rita Moscoso y Julio Linde tienen en común el ser ciudadanos de Monteagudo. Tienen sueños, familias por las cuales trabajar y luchar, emprendimientos en los que apoyan sus esperanzas y donde reposa su futuro.

El sábado a las 13.30, esas perspectivas de vida de los habitantes de Monteagudo, de los municipios aledaños y de toda Chuquisaca recibieron un empujón. Fue YPFB la encargada de hacerlo al empezar la perforación del pozo Ingre-X2

Monteagudo, Bolivia.Villavicencio es comerciante, tiene una tienda de productos plásticos, padre de tres hijos, de los que espera que tengan un futuro mejor que el que tuvo él cuando era un crío: “Quiero que mis hijos estudien para que puedan tener sus profesiones y hacer cosas grandes”, afirmó mientras atendía su tienda.

La señora Moscoso tiene un almacén pequeño. Refrescos, golosinas, galletas y bolígrafos son los productos que se asoman por la pequeña puerta de su tienda. Ella vivió toda su vida en Monteagudo, donde crió a dos hijos y ahora vela por sus dos nietos.

“Monteagudo es muy bonito. Aunque sigue siendo una población secundaria, somos una ciudad grande, hay mucho movimiento, pero todavía falta”, manifestó mientras tomaba sol en la puerta de su negocio.

Julio Linde es taxista. Nació en Santa Cruz pero se mudó a Monteagudo buscando oportunidades de trabajo. “Para el que quiere hay trabajo, aunque no hay mucho para hacer; la mayor parte de las personas son comerciantes o agricultores”, dijo mientras manejaba por las polvorientas calles de la población.

Todos ellos están al tanto del inicio de la exploración petrolífera, lo que le da alas a su imaginación y deseo de alcanzar el Monteagudo que siempre imaginaron.

Villavicencio visualiza un Monteagudo grande, moderno, con hospitales, universidades y espacios en los que sus hijos puedan desarrollar sus futuros trabajos.

Moscoso imagina una ciudad moderna, pero que todavía sea segura y mantenga su encanto chaqueño.

Mientras “taxea” (como él denomina a su oficio), Linde espera un Monteagudo con mucho trabajo y oportunidades, con un comercio diversificado y próspero. Pese al inicio de la perforación por parte de YPFB, Monteagudo seguirá con su modo de vida, con sus alegres tonadas de música chaqueña en las calles, con amabilidad en los rostros de los peatones y con niños jugando libremente.(Cambio)