La Paz, 3 dic.- Acompañado de yatiris y amautas, el ministro de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional, David Choquehuanca, participó ayer en los rituales preparativos para la celebración del solsticio de verano, el 21 de diciembre en el lago Titicaca.

Choquehuanca visitó la isla Suriqui, donde se construye la balsa Tunupa, que transportará durante cinco días el fuego sagrado desde la isla Intxa hasta la bahía Khona.

Preparativos para el solsticio de verano en la isla SuriquiSegún la profecía maya y las historias de los ancestros, el 21 de diciembre de 2012 termina el ciclo del no tiempo para dar paso a uno nuevo, el de la esperanza, paz y armonía. Este inicio de una nueva era se recibirá en la bahía Khona, Isla del Sol.

Este período de transición que tiene sustento en profecías de pueblos milenarios, estudios científicos, astronómicos y espirituales fue denominado ‘Cerrando el ciclo del no-tiempo y recibiendo el nuevo ciclo; tiempo de equilibrio y armonía para la Madre Tierra (Pachakuti)’.

Para este propósito, el Canciller inspeccionó el avance de la construcción de la balsa de totora y participó en rituales.

En el recorrido, los comunarios de las localidades de Kewaya, Intxa y Suriqui ofrecieron una simbólica ofrenda a la Pachamama y a los dioses andinos como el Mururata, Tunupa y otros para que acompañen los actos del solsticio de verano.

“Por eso desde este lugar sagrado, desde la cultura de la vida, los movimientos indígenas y los guerreros del arco iris debemos dar una oportunidad para reflexionar juntos y volver a la naturaleza”, manifestó Choquehuanca.

Dijo que Bolivia necesita ser escuchada como sucedió en el evento de Tiquipaya, Cochabamba, cuando se trataron los problemas del cambio climático. “Por eso nos reuniremos en esta fecha cósmica, en la que se desatarán energías que deben ser aprovechadas para construir la paz y armonía en el mundo”, agregó.

Recuperar las tradiciones

La cosmovisión de los hombres del lago Titicaca indica que una persona puede levitar cuando se acuesta sobre una balsa de totora, actividad que le permite oxigenar su organismo. Choquehuanca explicó que la totora también sirve como alimento que se consume en el momento de la meditación.

Otro ritual para encontrar armonía con la naturaleza es el consumo del wallaqe (chhiwalojjro) acompañado de la hoja de quinua (chhiwa), que se realiza en los meses de enero y febrero. “Es una sopa cósmica de pescado”.

“Antes nuestros alimentos eran nuestra medicina, entonces el 21 de diciembre no sólo recuperaremos nuestras energías cósmicas”, agregó el Canciller.

Aclaró que en el pasado los indígenas practicaban rituales para el solsticio de forma clandestina, que ahora se hacen públicos.

Balsa Tunupa partirá de la isla Intxa

El 16 de diciembre, la balsa Tunupa partirá desde la isla Intxa, un lugar sagrado y no habitado. Allí se realizará un ritual para encender de forma natural (con piedra y lana de oveja) la llama del fuego sagrado.

El capitán de la balsa, Porfirio Limachi, explicó que la ruta continuará hasta la península de kachkachi, donde el presidente Evo Morales y el canciller David Choquehuanca realizarán una challa a la balsa acompañados de amautas.

La balsa se denominó Tunupa, un achachila que en el altiplano es considerado como el dios del fuego, el volcán que vive en el salar de Uyuni.

Por esta razón, un grupo de yatiris y sabios viajarán al salar para traer el ajayu (alma) de Tunupa a la isla Intxa. Se transportarán todas las energías al lago porque no sólo llegarán líderes y autoridades, también las deidades, expresó el Canciller.

Trabajo comunitario

Según Limachi, la construcción de la balsa, que tiene un 80 por ciento de avance, es resultado de un trabajo comunal, ya que cada familia aporta con totoras y destina casi 24 horas al trabajo. (Cambio)