Santa Cruz, 10 oct.- El gerente general de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz),Héctor Sandóval, dio cuenta de que en las últimas dos semanas se produjo el deceso de al menos 20 reses en los municipios de Boyuibe y Charagua, de las que inicialmente se pensó que habían muerto por efectos de la sequía; sin embargo, tras análisis de laboratorio se descubrió que nueve de las 12 muestras enviadas presentaban el virus de la rabia bovina.

Sandóval señaló que un posible brote de rabia bovina aumenta el peligro que se cierne sobre 22.000 cabezas de ganado, que se encuentran en los municipios de la provincia Cordillera, la más perjudicada por la sequía, que afecta a 22 municipios de Santa Cruz.

Una res bebe agua en uno de los atajosEl Gerente de Fegasacruz explicó que la falta de lluvias ayuda a que el murciélago hematófago, transmisor de la enfermedad, ataque con mayor facilidad al ganado.

Además, precisó que son 345 mil reses que están en riesgo por la sequía que azota a Santa Cruz, además de otros municipios de Tarija, Chuquisaca y Beni.

Los casos de rabia bovina se suman a otros 13 que se presentaron en el municipio de Guarayos, en el mes de febrero de 2012, por lo que Fegasacruz instruyó a sus afiliados afectados a decapitar e incinerar a los animales infectados, además de buscar los nidales de murciélagos para destruirlos.

La rabia bovina afecta al sistema nervioso central del animal, que se aísla y presenta caminar incierto, salivación excesiva y deja de caminar. En ocasiones se porta agresivo y con convulsiones, hasta que finalmente muere.

Emergencia en Chuquisaca

El presidente del Comité Cívico de Chuquisaca, Milton Barón, solicitó la declaratoria de “emergencia” en el departamento a raíz de la prolongada sequía que azota a gran parte de la región, fenómeno que también —según dijo— perjudica la distribución de agua en la capital, Sucre.

Barón indicó que a través del Comité Cívico Provincial se ha informado de la grave situación que afecta a los municipios de Huacareta y Macharetí, ubicados en la región del chaco, donde la falta crónica de lluvias se ha visto agudizada en el presente año por una sequía que se prolonga ya por varios meses.(Cambio)