23 oct.- El ministro de Gobierno, Carlos Romero, inauguró ayer un flamante centro de rehabilitación en el penal de Palmasola, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, con el objetivo de evitar el hacinamiento en ese reclusorio, que se encuentra entre los más conflictivos.
De acuerdo con la información proporcionada por el director nacional de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos, en la infraestructura se invirtió un millón de bolivianos y consta de tres pabellones que albergarán a los presos más peligrosos.
El ministro Romero informó que estos trabajos en la infraestructura, incluidos los dispositivos técnicos, implican una gran inversión, ya que en el país se aplica un proceso de transformación del régimen judicial.
La autoridad agregó que con la entrega de esta obra nadie duda de que lo gestionado por el Ministerio de Gobierno, y puesto en ejecución a través de la Dirección de Régimen Penitenciario, se encara de manera seria y responsable.
“Se debe recordar que el régimen penitenciario es una tarea pendiente en nuestro país, ya que es un problema desatendido hace décadas y lo estamos enfrentando hoy”, dijo la autoridad.
Romero señaló que la entidad recoge las sugerencias relacionadas con la educación, reinserción a la sociedad y también las quejas por retardación de justicia no sólo de las personas privadas de libertad de Palmasola, sino de otros penales.
“Hay muchos problemas y los recogemos, hay retardación de justicia, hay problemas de salud, hay una serie de vulneraciones a los derechos de las personas privadas de libertad, los cuales deben ser atendidos” dijo.
Este centro de rehabilitación de Palmasola cuenta con tres pabellones para 60 personas, acogerá a los reclusos peligrosos, quienes recibirán tratamiento y observación de comportamiento para ver si pueden convivir con la sociedad o en el régimen abierto de la cárcel.
Ramiro Llanos dijo que hasta fin de año se entregarán otros penales en otras regiones del país, que contarán con las mejores condiciones para los reclusos. (Cambio)