La Paz, 9 jul.- El Gobierno boliviano iniciará un proceso contra la revista brasileña Veja para que explique la base de sus acusaciones y de los informes sobre un artículo titulado “La República da cocaína”.

La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, informó que de acuerdo a los informes con los que se cuenta, la mencionada revista publica en forma frecuente informes amarillistas y sensacionalistas en los que suele mellar la dignidad de dignatarios de Estado y de Gobiernos.

Revista brasileña Veja, “A República da cocaína”La publicación de Veja hace referencia a falsos vínculos del Gobierno boliviano con el narcotráfico, basados en dudosos informes de 2010 de presuntos agentes no identificados y a una denuncia que hizo el senador opositor Róger Pinto.

De acuerdo con el analista político Hugo Moldiz, Veja es una revista que de manera clara y abierta desarrolla la línea intervencionista del Gobierno de Estados Unidos en países de América Latina.

“Esta revista anda pronosticando hace más de un año que el presidente Hugo Chávez (de Venezuela) se caerá, que no pasará de un año, que la situación de Cuba es explosiva, es decir una serie de reportajes que dan la sensación de ser extremadamente sensacionalistas, poco serios, pero que en el fondo traducen la línea intervencionista de Estados Unidos”, manifestó Moldiz.

En criterio del analista, la publicación de Veja que hace referencia al Gobierno boliviano forma parte de la estrategia de desgaste prolongado de sectores opositores contra la gestión de Evo Morales y el proceso de cambio del país. Asimismo, busca criminalizar a los productores de la hoja de coca y su consumo. “Creo que estamos percibiendo que hay una declaratoria de guerra de Estados Unidos, a través de sus miles de tentáculos, contra Gobiernos revolucionarios, progresistas y populares”, apuntó.

¿Qué representa Veja?

Veja (en portugués literalmente “Vea”) es una revista semanal brasileña de información investigadora editada en la ciudad de Sao Paulo y de circulación nacional, publicada por la Editora Abril, de acuerdo con el sitio Wilkipedia.

Su orientación política oscila entre la derecha liberal y el conservadurismo.

Según los analistas, gradualmente el mayor semanario brasileño se fue transformando en un pasquín sin compromiso con el periodismo, recurriendo a ataques descalificadores contra quien se atraviese en su camino, envolviéndose en guerras comerciales y aceptando que en sus páginas y sitios se incluyan noticias y columnas de corte sensacionalista y amarillista.

Durante los años 90, Veja desarrolló un estilo periodístico donde campeaban alusiones a defectos físicos, agresiones y manipulación de declaraciones de fuentes informativas.

Un segundo fenómeno de ese período fue la identificación de una profunda antipatía de la llamada clase media mediática en relación con el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), agravado por un fuerte concepto de discriminación.

A lo largo de los años, el juego de la mano de un periodismo sensacionalista creó una promiscuidad peligrosa entre periodistas y lobistas. De esa manera, la redacción de Veja pasó a convertirse en un actor prominente del papel sucio del periodismo en Brasil.

El caso más patético fue la relación de Veja con el lobista Alexandre Paes Santos, que durante mucho tiempo abasteció a la revista con escándalos.

Veja publicó fotos falsas de Nessie, el supuesto monstruo del lago Ness. Dio como cierta una broma sobre un híbrido de carne bovina y tomate que crece en árboles.

Por ello analistas calificaron a la revista como “el mayor fenómeno de anti-periodismo”.

Fue condenada por asociar musulmanes con terrorismo

La revista Veja y la Editora Abril fueron condenadas a publicar una réplica por un reportaje en el que vincularon a islámicos con el terrorismo.

La acción judicial fue presentada por la Unión Nacional de Entidades Islámicas de Brasil. Esta agrupación llegó a lanzar una campaña en su sitio para recoger 5.000 adhesiones para presentar un recurso judicial contra la revista por el reportaje “La red de terror en Brasil “.

Veja aseguró que el reportaje se basó en el acceso a documentos de la CIA, el FBI, la Interpol y la Policía Federal brasileña para dar cuenta de la presencia de supuestos extremistas islámicos en Brasil. La revista también afirmó que estas personas usaban el país como base de operaciones y reclutamiento de militantes.

La agrupación islámica publicó en su sitio Web la decisión judicial que determinó el derecho a réplica. Éste debía ocupar el mismo espacio que el reportaje original. El objetivo fue “desvincular la idea de terrorismo con la fe profesada por los musulmanes”.(Cambio)