25 de Jul.- El derecho a la salud y a la salud sexual y reproductiva para las mujeres bolivianas en Argentina se convirtió en móvil de discriminación y deshumanización médica, según revela la reciente investigación de la socióloga Marcela Cerruti, auspiciada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).

La investigación enfocó la salud de mujeres bolivianas en edad reproductiva, considerado uno de los grupos de mayor crecimiento en Argentina. Las migrantes de las zonas fronterizas de la provincia de Jujuy y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires fueron el objeto de la investigación, considerando las mayores concentraciones.

Bolivianas en Argentina.Las zonas investigadas comparten rasgos comunes: la prevalencia de brechas culturales, diferentes grados de xenofobia y un gran desconocimiento de la cultura migrante por parte de los profesionales de la salud, señala una nota de Amecopress (Buenos Aires), publicada en el sitio: www.migrantelatino.com.

“Para nosotras parir con dolor tiene un significado muy grande, es el binomio que está muy junto, muy intrínseco entre madre e hijo.

Entonces, por ejemplo: cuando ya estás por parir y te pasan el Pervinox (fármacos y materiales de antisepsia) y te dicen ‘te vamos a hacer un tajito’, nosotras decimos: ‘bueno, sí doctora’, no decimos nada. Vamos y parimos en el baño como sabemos: una mano sostenida, una mano al bebé y parimos (...) eso también está tildado como ¡estas bolivianas son animales, van y tienen sus bebés en el baño!”.

El testimonio es de una mujer boliviana, quien conjuga en pocas líneas la realidad que enfrentan muchas migrantes al acceder a los servicios públicos de salud y salud reproductiva de Argentina. “Un escenario en el que la certeza sobre la igualdad de derechos que promueve la ley sigue coexistiendo con formas sutiles y a veces no tan sutiles de discriminación, agravadas por la escasez de recursos que enfrentan los hospitales y centros de salud pública del país”, señala la nota.

A la desvalorización de las pautas culturales se suma, particularmente en los servicios de salud reproductiva, la noción de ilegitimidad del derecho al acceso al sistema de salud, señala la investigadora. Explica que en general, (las bolivianas) transitan su embarazo en condiciones precarias de trabajo y vivienda, y menos de la mitad completa los controles prenatales básicos; sin embargo, dan a luz niños de mayor peso que las argentinas y con escasas complicaciones al nacer.

“En la amplia mayoría de los casos, los partos no presentan dificultades, ni para las madres, ni para los niños mientras que el 6,9% de los recién nacidos de madres argentinas tienen bajo peso al nacer, la proporción entre los neonatos de madres bolivianas es de 2,2%”, afirma la socióloga Cerruti.

“La sensación es de todos, de que no queremos que vengan (...) ¿por qué no se van a Bolivia?”, es el testimonio de uno de los tantos médicos que rehúsan atenderlas.(Cambio)