Trípoli - Prensa Latina, 28 mar.- Círculos gubernamentales de Libia reiteraron ayer la disposición a dialogar con los rebeldes en aras de una “transición democrática”, pero descartaron una rendición, pese al avance insurgente hacia el oeste tras reivindicar la toma de Brega.
En una comparecencia ante la televisión estatal, el portavoz del Gobierno, Moussa Ibrahim, llamó a poner fin a la muerte de civiles a causa de los bombardeos indiscriminados de la coalición internacional avalada por la ONU, pero insistió en la firmeza de las autoridades.
Ibrahim atribuyó los éxitos militares de los insurrectos a los “intensos bombardeos” contra las fuerzas leales al líder Gadafi a lo largo de 400 kilómetros de carretera costera entre Ajdabiya, tomada el sábado, y Sirte. Ayudados por un incesante lanzamiento de misiles el viernes y el sábado, con 153 y 160 misiones en ese orden, según el Pentágono, los alzados tomaron la ciudad de Ajdabiya y ayer se adjudicaron Brega, el enclave petrolero de Ras Lanuf y Uqayla.
Los propios rebeldes y medios occidentales valoraron como “crucial” la agresión militar contra las fuerzas libias para poder impulsar el avance hacia la capital.