Roma, 16 Oct.- El Día Mundial de la Alimentación se celebra hoy con la triste realidad de mil millones de personas desnutridas en el mundo, 100 millones más que en 2008.
La efemérides, promovida por Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) es seguida en 150 naciones del planeta, donde uno de cada seis individuos pasa hambre.
Un informe de la FAO divulgado la víspera sobre el hambre expresa que por la recesión los pobres disminuyen sus comidas e ingieren alimentos menos nutritivos, además de recortar sus gastos de sanidad y educación.
Para esa organización las inversiones agrícolas y las redes de seguridad siguen siendo vitales en una respuesta eficaz para reducir la inseguridad alimentaria.
El director general de la FAO, Jacques Diouf adelantó que en la ceremonia por la fecha hará hincapié en que el aumento de los hambrientos no es consecuencia de una pobreza global en las cosechas, sino de la crisis económica mundial.
En tal sentido convocará a la comunidad de donantes a incrementar la ayuda a la agricultura, hasta alcanzar los niveles de 1980, cuando Asia y América Latina fueron salvadas de la devastación de las hambrunas de los años 70.
Ahora hacen falta recursos para alimentar a más de mil millones de personas que sufren hambre y asegurar que la población mundial, que pasará de seis mil 800 millones a casi nueve mil 100 millones en 2050, tenga suficiente reservas para alimentarlos.
En un mensaje por la efemérides el Papa Benedicto XVI afirmó que para garantizar la seguridad alimentaria mundial es imprescindible modificar los estilos de vida y de pensar.
Precisó que el hambre será derrotada sólo cuando se promueva el desarrollo agrícola de los países más pobres y la inversión en infraestructuras rurales.
Agregó en la misiva la urgencia de garantizar "el pan diario" a todos los que no lo tiene, así como la necesidad de eliminar el flagelo del hambre, lo cual significa una adecuada y sana alimentación y un derecho de la vida.(Erbol/PL)