El Alto, 6 mar.- Día tras día la Universidad Pública de El Alto (UPEA) abre sus puertas desde muy temprano, junto a ella, comienza a funcionar una diversidad de negocios que fue creciendo a la par de la consolidación de la imponente Ciudadela Universitaria, que tiene más de 35 edificios.

De acuerdo con una investigación realizada por la UPEA, alrededor de la casa de estudios superiores funcionan más de 1.000 negocios con distintas características, que, por lo general, van acorde a la dinámica académica, es decir, se acomodan a los tres turnos (mañana, tarde y noche). 

UPEA y su gran impacto económico en El Alto

El movimiento económico acompaña a los estudiantes, desde tempranas horas, conforme van llegando a las aulas, ya que se pueden observar puestos de desayuno, meriendas, los deliciosos jugos de quinua con leche, una sabrosa cocoa, al pasar el tiempo unos caldos de maní, sopitas de fideo y almuerzo al alcance del bolsillo universitario.

Durante el día existe una gran demanda, sin embargo, a las seis de la mañana, medio día, al final de la tarde y anochecer los centros de comida, librerías, fotocopiadoras, son concurridos por cientos de universitarios que adquieren los servicios a precios módicos en medio de coloridos edificios y una Universidad futurista que ha llegado a consolidarse la segunda más grande del Sistema Universitario. 

Pero la ciudadela universitaria se convirtió, además, en el escenario perfecto para la innovación, ya que se observa la venta de comida china, mexicana y artículos asiáticos, negocios innovadores sobre una planicie a 4.000 metros sobre el nivel del mar, El Alto catalogada como una ciudad aymara y pujante al igual que su Universidad.

Los negocios que rodean a la ciudadela universitaria, son: tiendas de material educativo, salones de belleza, espacios de salud, lugares de comida (restaurantes, pensiones, karaokes, pastelerías, entre otros), centros deportivos, cine videos, alojamientos, licorerías, tiendas de barrio, mingitorios, salones de eventos, unidades educativas, parqueos, institutos, tiendas de cosméticos, espacios de chapería, electrónica, tapicería, llantería, vidriería (Villa Esperanza), tienda de tatuajes, comida china, comida mexicana y artículos asiáticos.

Caseritas y comerciantes ambulantes rodean a la ciudadela universitaria

Al movimiento económico suman 40 galerías, una infinidad de caseritas y comerciantes ambulantes. 

/Prensa