El Alto, 13 ene.- En el Hospital Boliviano Holandés, de la ciudad de El Alto, 14 trabajadores –entre médicos, enfermeras y administrativos– ingresaron ayer en huelga de hambre después de que la alcaldesa interina, María Luz Uraquini, se resistió a la firma de un preacuerdo para dotar de medicamentos a ese nosocomio.
El representante del Comité Interinstitucional de defensa de ese sanatorio, Hugo Borda, informó que el viernes representantes de la Dirección de Salud del Gobierno Municipal de El Alto (GMEA) se comprometieron ante el ministro de Salud, Ramiro Tapia, a firmar un preacuerdo para resolver la falta de medicamentos y otros insumos.
La dotación de medicamentos debía iniciarse desde ayer, pero la Alcaldesa no cumplió con lo asumido. Aunque el director de Salud de la comuna, Héctor Pérez, y el presidente del Concejo Municipal, Roberto de la Cruz, acudieron al lugar para dialogar con los trabajadores.
“Uraquini está como alcaldesa interina porque dicen que Fanor Nava está de vacaciones y no se sabe dónde, hasta el momento no hay quién nos dé solución, por eso nos declaramos en huelga”, dijo Borda.
A pesar de su medida, Emergencias del Holandés atiende a los pacientes en casos de gravedad e intervenciones quirúrgicas.
Borda recordó que ese hospital fue administrado en un principio por el Grupo Fides y luego por las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) Médicos Mundi y Manitos Saludables.
“Estas empresas dejaron al hospital con deudas que bordean, según nos dijeron, tres millones de bolivianos con las proveedoras de medicamentos y otras cuentas no claras”, acotó el médico.
La semana pasada, los empleados y personal médico del Holandés realizaron un paro de 48 horas exigiendo medicamentos, equipamiento, pago de salarios a trabajadores por contrato y reparación de instalaciones del nosocomio.(cambio)