La Paz, 9 may.- El vertiginoso avance de la tecnología impulsó el desarrollo de las telecomunicaciones a escala mundial y generó una expansión acelerada del mercado de la telefonía móvil en el país, que permitió que 7 de cada 10 bolivianos tengan celular, en tanto que la telefonía fija se mantiene estancada desde hace diez años.

Aunque la telefonía móvil registró un significativo crecimiento tanto en número de usuarios como en tecnología y cobertura, el director técnico sectorial de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Roberto Oropeza, afirmó que su desarrollo difiere entre una y otra región.

“En determinadas capitales de departamento se ha mejorado el servicio móvil, pero en otras no se ha mantenido, (inclusive) ha tenido algunas deficiencias”, señaló.

Entre tanto, según datos de Oropeza, la situación de la telefonía fija es crítica porque en 10 años de regulación se pudo evidenciar que el sector mantuvo el mismo nivel de usuarios.

“Antes, por capital de departamento teníamos en la telefonía fija más o menos 150 a 180 mil usuarios, y hoy, después de más de 10 años de regulación, vemos que ese porcentaje no ha crecido”, puntualizó.

Sin embargo, este hecho contrasta en gran manera si se lo compara con el crecimiento de usuarios de telefonía móvil, que en la actualidad alcanzó a siete millones de personas, es decir al 70 por ciento del total de la población, que está por los 10 millones de habitantes, según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Telefonía en Bolivia.

CRECIMIENTO DE LA TELEFONÍA MÓVIL

Un informe de la Cámara de Telecomunicaciones de Bolivia (Catelbo) da cuenta de que hasta el año 2008 el sector de las telecomunicaciones en el país registraba 4,6 millones de clientes y representaba, en ingresos, el cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), además de ser generadora, hasta esa gestión, de 75 mil empleos directos.

A esto también se debe agregar el desarrollo tecnológico de los aparatos celulares, que de simples equipos diseñados para realizar o recibir llamadas pasaron a constituirse en sofisticadas máquinas que ofrecen navegación en Internet, recepción o envío de fotografías en alta resolución, grabadoras de imágenes fijas y en movimiento (video), además de versátiles reproductores de varios archivos de audio (música) y almacenamiento de datos, entre otros beneficios como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por su sigla en inglés).

“La telefonía móvil ha crecido una enormidad, antes ese servicio era un lujo al que muy pocas personas accedían, hoy estamos bordeando los siete millones de usuarios, esto nos demuestra que avanzó, en cambio la telefonía fija se ha estancado”, manifestó la autoridad de la ATT.

Para Oropeza, los teléfonos fijos no se estancaron en su desarrollo o demanda por su calidad, sino por su costo, pues para su funcionamiento requiere toda una infraestructura como la instalación de cables subterráneos que cuestan mucho dinero.

En el caso de la Internet, la ATT sostiene que si bien bajó en su precio en los últimos años, este servicio aún es de difícil acceso para gran parte de la población y más aún cuando su cobertura es bastante limitada. Respecto a la televisión por cable, ésta se halla sujeta a la efectividad del plan de negocio de cada empresa.

Ciudadanía “Se oponen a instalación de antenas”

En este momento el sector de las telecomunicaciones tropieza con “un grave problema”, ya que una parte de la ciudadanía se opone a la instalación de antenas –en sus zonas o barrios– para ampliar la capacidad de cobertura y calidad del servicio de sistema móvil, informó el director técnico sectorial de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Roberto Oropeza.

El principal temor que existe en la ciudadanía es que las radiaciones electromagnéticas de las antenas pueden causar daños en la salud, hecho que aún no fue verificado con exactitud, aunque estudios preliminares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicaron que no existe ese peligro, explicó Oropeza.

“Los índices de radiación generados por el sistema móvil están muy por debajo de los índices peligrosos, si es que existe ese riesgo”, manifestó el funcionario de la ATT.

De acuerdo con Oropeza, este hecho es uno de los principales factores que imposibilita que determinadas zonas cuenten con el servicio de telefonía móvil, lo que viene incrementando el número de las denominadas zonas negras o lugares en donde se corta la señal del celular, lo que a su vez afecta a la calidad del servicio de la empresa.