27 dic.- El Órgano Ejecutivo determinó ayer incrementar el precio de la gasolina en 73 por ciento y del diésel en 83 por ciento para reducir de manera significativa la subvención a estos carburantes y mejorar los ingresos del Estado.
La medida anunciada por el presidente interino del Estado, Álvaro García Linera, cerca del mediodía de ayer tuvo un efecto inmediato: largas filas se formaron en los surtidores de las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba y La Paz, al igual que en otras capitales de departamento.
Momentos antes de dar a conocer el Decreto Supremo 748 que, además, mantiene congelados los costos de gas licuado de petróleo (GLP) y el gas natural vehicular (GNV), García Linera señaló que “ya no podemos subvencionar ni a los contrabandistas ni a los poderosos que tienen cinco carros o seis carros. Lo que queremos es que esa plata de la subvención la usemos en beneficio de los bolivianos, de los más necesitados”, indicó.
Según la normativa, el precio de la gasolina se elevó de 3,74 a 6,47 bolivianos el litro; el diésel oil de 3,72 a 6,80 bolivianos el litro, mientras que el litro de la gasolina premium a partir de hoy tiene un costo de 7,52 bolivianos, 57 por ciento más a la tarifa vendida por los surtidores hasta el día de ayer (4,79 bolivianos).
“Estamos nivelando los precios, no podemos mantener precios bajos aquí en Bolivia y en el extranjero altos, porque toda nuestra gasolina y diésel se va afuera como ríos. Hemos intentado frenar el contrabando, hemos movilizado a las Fuerzas Armadas, todo hemos hecho, pero es imposible”, argumentó García Linera.
ATENUAR IMPACTOS
Para atenuar los efectos del alza de los precios de los carburantes, García Linera determinó congelar las tarifas de los servicios básicos, excepto el transporte, y prometió un aumento salarial superior a la inflación de este 2010, que al mes de noviembre llegó al 5,3 por ciento.
Asimismo, anunció arancel cero para importar repuestos para vehículos, la puesta en marcha de un plan de reconversión a GNV y la creación de un plan de empleos de emergencia.
Y para impedir una escalonada en los precios de la canasta familiar, la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) acopiará la mayor cantidad de granos (arroz, maíz y trigo) para garantizar el aprovisionamiento en el mercado interno y combatir a los especuladores.
Según García Linera, de los 380 millones de dólares que el Estado destinaba anualmente para subvencionar el precio de estos carburantes, a partir del próximo año alrededor de 100 millones de dólares irán a los presupuestos de las nueve gobernaciones y unos 20 millones de dólares al de las universidades estatales.
Se crea un incentivo para producir petróleo
El Órgano Ejecutivo anunció ayer la creación de un incentivo para incrementar la producción de petróleo, a fin de elevar la oferta de líquidos (gasolina y diésel oil) en el mercado nacional.
El presidente interino, Álvaro García Linera, señaló que así se reducirán los recursos para la importación de ambos carburantes, que para este año requirió de $us 660 millones.
De acuerdo con el dignatario de Estado, los operadores no quieren explotar el petróleo porque no es rentable, pues en el país el barril está en 27 dólares cuando en el mercado internacional se cotiza a 90 dólares.
“Es una de las medidas que estamos tomando: crear un incentivo a la producción de petróleo para que nuestro YPFB y otras empresas que hemos contratado produzcan petróleo; está en nuestras tierras, tienen que sacarla para producir líquidos y ojalá en unos dos a tres años ya no tengamos que importar nada de diésel, sino tenerla a partir de nuestro propio petróleo”, indicó.(cambio)