9 nov.- La petrolera YPFB Corporación informó ayer que la distribución de gasolina es estable en las ciudades de La Paz y El Alto, luego de que el miércoles se registró un percance en el arribo del producto a la planta de Senkata.
“Estamos con una atención normal, no existen filas como las registradas ayer (por el miércoles) ni como las observadas esta mañana (por el jueves)”, señaló el gerente nacional de Comercialización de YPFB, Mauricio Marañón.
Agregó que tras el percance del miércoles se restableció la distribución en sus volúmenes normales, lo cual está garantizado con los saldos disponibles del combustible que se encuentran en las estaciones de servicio.
El gerente anticipó que pronto arribará otro lote de 1.700.000 litros de gasolina para continuar con el normal abastecimiento.
La demanda diaria de gasolina en La Paz y El Alto alcanza a 1.100.000 litros, mientras que en diésel es de 1.000.000 de litros.
El percance del miércoles sólo afectó a la provisión de gasolina y no al diésel y el gas licuado de petróleo (GLP).
“El diésel y el GLP han tenido un abastecimiento normal y no tuvieron ningún percance”, remarcó el gerente Marañón.
Explicó que en el caso del diésel YPFB añadió volúmenes adicionales desde la pasada semana debido a que se registró un mayor movimiento en el transporte pesado, lo que derivó en que algunos surtidores, en particular de El Alto, demanden más de este combustible, lo que fue atendido por la petrolera estatal.
La gasolina y el diésel son los productos que el Gobierno debe importar para cubrir la demanda interna y a un costo subvencionado por el Estado, que en 2012 alcanzará a $us 981 millones.
YPFB está en condiciones de enfrentar el crecimiento de la demanda de gasolina en el mercado nacional debido a que las plantas refinadoras incrementaron su capacidad de procesamiento hasta 7.000 barriles por día.
En este marco, la petrolera estatal garantizó la entrega del combustible para fin de año.
De acuerdo con Marañón, los mayores puertos de importación para el caso del diésel son Ilo, en Perú, y Arica, en Chile, por lo que sería difícil tener un desabastecimiento en la parte occidental, tomando en cuenta que los primeros destinos del combustible son La Paz y Oruro. (Cambio)