La Paz, 15 aog.- La ministra de Planificación del Desarrollo, Viviana Caro, informó que los bonos de asistencia social son una política de Estado que busca mejorar la calidad de vida de la población y se proyecta su vigencia en el largo plazo.

“No hay una fecha en la cual nosotros dejemos de tener esos bonos porque tienen sus objetivos; una vez que se consoliden, y estamos hablando de diez a quince años, estaremos viendo otras problemáticas que requieren ser atendidas”, sostuvo Caro.

El Ministro de Economía y Finanzas Públicas informó que en seis años la extrema pobreza en el sector urbano cayó de 38% en 2005 a 24% en 2011, mientras que en el sector rural bajó de 62% a 43% en igual período.

Entre las principales causas para la reducción de la pobreza extrema mencionó el impacto positivo que tuvieron los bonos sociales, como el Juancito Pinto, Juana Azurduy y Renta Dignidad, MiAgua I y II, salarios superiores a la tasa de inflación, entre otros.

En ese marco, Caro destacó la importancia de los bonos porque tienen sus respectivos objetivos, como en el caso del Bono Juancito Pinto, que busca reducir la deserción escolar en el área urbana y rural; y con el Bono Juana Azurduy se busca disminuir la mortalidad materna e infantil.

“Realmente hay tasas muy alarmantes en lo que es la mortalidad materna infantil. El bono se mantendrá en la medida en que esa problemática se resuelva a largo plazo”, puntualizó Caro.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el conjunto de la transferencia de recursos condicionados que el Gobierno hizo en efectivo durante 2011 benefició al 30,8% de la población más vulnerable, equivalente a 3.267.877 habitantes.

Todas estas políticas de continuar con los bonos sociales están insertas en la agenda patriótica, que busca reducir la extrema pobreza hasta 2025.

Respecto a la sostenibilidad para reducir la pobreza, la ministra Caro afirmó que se garantiza cumplir con estos objetivos porque se tienen varias fuentes de financiamiento y elementos que ya fueron calculados.

“Son elementos que tienen dos componentes: uno es recursos económicos y la tasa de crecimiento de nuestro PIB, (Producto Interno Bruto), nosotros prevemos que Bolivia tendrá una tasa de crecimiento más alta de la que tenemos estos últimos años, que es del cinco por ciento”, afirmó.

En ese marco, argumentó que se deben tomar en cuenta los efectos que tendrá la inversión pública y privada, que se traducirá en crecimiento económico que permitirá reducir más la pobreza.

Esquena de redistribución de los Ingresos 2011: Bonos Juana Azurduy, Juancito Pinto y  Dignidad