La Paz, 24 ene.- La Paz Fútbol Club superó (2-0) a Real Mamoré en un domingo histórico que se vivió en el estadio Los Andes Cosmos 79, donde el equipo local consolidó su victoria en la segunda parte ante unas cuatro mil personas que asistieron al escenario de la ciudad de El Alto.
Al final prevaleció el juego del ‘azulgrana’, que aprovechó las jugadas de peligro para ganar; además tuvo a su favor el hecho de conocer mejor el campo de juego con césped sintético, que no es usual para los equipos de la Liga.
En la primera parte el resultado pudo ser para cualquiera, ya que la visita mostró un equipo ordenado que vino a cuidar su arco y aprovechar el contragolpe ante la desesperación del local.
La Paz FC llegó en tres ocasiones claras, pero no pudo ante la buena ubicación de Pablo Lanz, quien atajó las que pudo con la colaboración de sus defensores. Las cosas cambiaron en el complemento porque hubo mayor movimiento, aunque los trinitarios comenzaron a cometer gruesos errores de los cuales se aprovechó La Paz FC.
Carlos Arias, Gary Paz y Alejandro Molina tuvieron la oportunidad de abrir el marcador, pero Lanz puso el freno a esas ocasiones de gol.
Tanta agua fue al cántaro hasta que se rompió, en el minuto 24, luego de una entrada rápida del recién ingresado Yury Villarroel, que aprovechó un rebote para rematar y vencer al arquero de la visita.
Los jugadores del Real Mamoré comenzaron a cometer faltas hasta que Miguel Camacho terminó expulsado por una jugada fuerte sobre un rival, en el minuto 29, al ver la tarjeta roja del árbitro potosino Edson Ríos. Cuando se jugaba el minuto 41, Ríos cobró un penal en favor de los ‘azulgranas’ que Alejandro Molina cambió por gol. Previamente, Villarroel también fue expulsado en el minuto 38.(Cambio) Una fiesta para los alteños Fue una tarde diferente la que vivió la población de la ciudad de El Alto, porque por primera vez su escenario, Los Andes Cosmos 79, acogía un encuentro liguero, con La Paz Fútbol Club y Real Mamoré que tenían una cuenta pendiente de la primera fecha: ganar.En medio de una fiesta deportiva que marcó una nueva historia en las páginas de la Liga, unas 4.000 personas gozaron de un espectáculo de fútbol profesional, diferente al resto, pero que les causó emociones. Desde ayer, los alteños ya tienen un lugar más donde ir a pasar las tardes de domingo, y mejor si es con fútbol.