PORT ELIZABETH, 2 jul.- Las selecciones de Brasil y Holanda protagonizarán hoy (10.00 hora de Bolivia), en Port Elizabeth, una ‘final anticipada’ del Mundial, entre dos equipos con escuelas y objetivos similares, pero con una realidad diferente por su juego, lejos del brillo de antaño.
Brasil viene de eliminar a Chile, el lunes con goleada 3-0 en Johannesburgo, mientras Holanda despachó a Eslovaquia con ajustado 2-1 en Durban.
El ganador jugará con el vencedor de Uruguay-Ghana, que chocan hoy mismo en Johannesburgo.
Para Brasil, un triunfo sobre Holanda en el estadio Nelson Mandela Bay supondrá un paso de gigante hacia la conquista del codiciado hexacampeonato. Para la ‘Naranja’, por otra parte, el duelo significará tomarse revancha de las derrotas ante los brasileños en Estados Unidos 1994 y Francia 1998, y avanzar rumbo a un título mundial buscado desde 1974, y que jamás se concretó.
La ‘Seleção’, que está decidida a lograr su sexto título, arribó la noche del miércoles a Port Elizabeth bajo la euforia de decenas de simpatizantes, aunque con optimismo moderado por el estado físico de varios jugadores.
Brasil tendrá la baja segura del volante Elano, autor de dos goles en el torneo y afectado por un edema óseo sufrido en el triunfo 3-1 ante Costa de Marfil, por la segunda fecha del Grupo G.
Su recuperación puede durar bastante tiempo y por ello el DT Dunga recurrirá al polifuncional Dani Alves, que ya le había sustituido ante Chile.
Por su lado, están en duda los volantes Felipe Melo y Julio Baptista, que salieron sentidos contra Portugal (0-0), en el duelo que sirvió para amarrar el liderato de la llave G. Ambos se perdieron el partido ante Chile.
Melo, en recuperación de un fuerte golpe en un tobillo, y el reserva Baptista, sentido en una rodilla, entrenaron el miércoles junto a los que no jugaron con Chile y ello abre esperanza que puedan estar a la orden, aunque no es seguro.
El problema para Dunga es que el sustituto natural de Melo sería Ramires, que no podrá ser considerado por acumular dos amonestaciones. Así, si no está en condiciones el volante titular, las opciones de Dunga serán el diminuto Josué o Kleberson, que apenas jugó algunos minutos ante Chile.
“Hay que estar bien organizados para no ser sorprendidos”, opinó el defensa Juan, mientras el DT Dunga declaró que “tenemos que ser muy cautelosos con los jugadores de Holanda”.
La última práctica en la ciudad era abierta a la prensa apenas al inicio.
La incertidumbre sobre Brasil es cómo afrontara el duelo ante la ‘Naranja Mecánica’ habida cuenta de su irregularidad en duelos previos y la dependencia de figuras salvadoras de turno, como el ariete Luis Fabiano, el astro Kaká o Robinho.
A su vez, Holanda viene de una campaña perfecta con cuatro triunfos, aunque los marcadores fueron ajustados (2-0 a Dinamarca; 1-0 Japón, 2-1 a Camerún y 2-1 ante Eslovaquia) y su juego lucido se vio solo por momentos.
El DT Bert van Marwijk, tiene a todos sus jugadores a punto y su principal esperanza y preocupación brasileña es el armador del Bayern Múnich, Arjen Robben.
A él se agregan al mediopunta Wesley Sneijder, con dos tantos en la Copa y el punta Robin van Persie.
A pesar de los elogios generales al rival, Sneijder dijo que Holanda estará “un 120%” para el choque y que “ninguno de nosotros le tenemos miedo a Brasil”.
Holanda arriba a este duro compromiso luego de la polémica desatada por la visible protesta del delantero Robin van Persie, al ser reemplazado durante el partido por los octavos de final ante Eslovaquia, que reavivó viejas rencillas con su compañero Sneijder
Para Holanda es un compromiso la pelea por su primer cetro mundial. (AFP y Télam)