bolivarLa Paz, 5 ene.- El primer Club Bolívar logró el título de la Copa AeroSur al imponerse a Wilstermann por la cuenta de 2-1 en un partido que tuvo contornos emotivos en una jornada especial que puso fin al torneo de verano.

Los celestes lograron imponerse en este certamen por primera vez, algo que no había podido alcanzar a lo largo de los años que se juega el campeonato.

La jornada fue acompañada por un marco impresionante de público que se dio cita en el estadio Hernando Siles de la zona de Miraflores.

La fiesta inolvidable

¡Qué partido atípico!. Jamás pasa por la imaginación de quienes gustan del más popular de los deportes que algo así habría de presentarse en una final.

Si bien es cierto que se intuye un cotejo especial ( es por eso que los hinchas duermen dos días antes del partido en el alrededores del estadio) pero, ni por asomo se puede anticipar lo que pasó en el encuentro que le permitió a Bolívar ganar por vez primera el torneo de verano. Veamos.

Para comenzar, un ordenadito Wistermann salió a jugar con líbero y stoppers. Eso desde el punto de vista táctico representaba que no iba a regalar el medio campo; para prueba el gol de los aviadores a los once minutos, que fue sorpresa general en el estadio, Esteche sacó un balazo que nadie pudo detener, menos el arquero.

A partir de ese momento las cosas se complicaron para los celestes por la expulsión de Villalba; peor inicio, imposible.

“Táctico, muchachos, hablemos táctico”
La frase que ya se ha hecho célebre en el fútbol boliviano, cuyo autor es Sergio Apaza, tiene plena vigencia hoy, un día después del partido.

Ocurre que con un hombre menos, Bolívar fue superior y metió a los "aviadores" en su arco hasta conseguir el empate. En el fútbol moderno, diría Víctor Barrientos, la ventaja de un hombre es fundamental para conseguir los objetivos; en otras palabras, con un jugador más es obvio que se tiene que manejar la pelota y los tiempos del partido; nada de eso ocurrió con Wilstermann que terminó apretado contra su arco, siendo previsible la igualdad.

El mismo ejemplo vale para Bolívar, aumentado en grado sumo, ya que
los celestes tuvieron ventaja de tres hombres durante gran parte del segundo tiempo y solamente llegó al gol de ventaja, cuando el compromiso expiraba. Es evidente que no estamos preparados en el fútbol boliviano, para sacar partido de una situación como esa.

El hombre del millón de dólares
Así lo cotizó Bolívar a Abdón Reyes, tal vez tienen razón, es un jugador para exportar ( lo cotizan en un millón y quieren pagarle como si costara 50 mil dólares), y se mandó la jugada más importante del encuentro para su equipo, debido a que la “Academia” no podía hacer el segundo gol en jugada colectiva, decidió sacar un remate que fue a colarse en la parte baja del arco, ante la inútil estirada de Joel Zayas. Dos a uno y fiesta en las tribunas.

Fue un cotejo anormal, pero tuvo los ingredientes necesarios para saber que el fútbol así, con todo y sus problemas, es un gran espectáculo. En esto hay que rescatar la generosidad de los jugadores de Wilstermann, que pese a todo estuvieron a punto de forzar los shoot outs, especial mención se merece Carballo que jugó como en sus mejores tiempos.

El partido ha terminado hace más de quince minutos y la gente no se mueve del estadio, está viviendo su fiesta. Bolívar comenzó bien el año (¿ será cierto que quien gana la copa de verano no gana nada el resto de la temporada?) y, seguramente, quiere terminar la gestión repitiendo la vuelta. A la hora del balance no cabe duda de que Bolívar, fue el mejor equipo de este petit torneo.

Fuente: Erbol