18 ene.- La presencia de Ronaldinho causó ayer en Sucre una conmoción. La ciudad se volvió loca por ver al famoso futbolista brasileño, quien llegó con Flamengo para jugar por la Copa Libertadores con Real Potosí, la siguiente semana.
El astro llegó en la mañana y en la tarde su equipo, en medio de una seguridad estricta, se dirigió al estadio Patria para realizar su primer entrenamiento.
Cientos de personas llegaron al lugar para ver la práctica, pero no se abrieron las puertas. Ante esa situación, varios jóvenes treparon una malla para ingresar.
Adentro, autoridades locales le dieron la bienvenida al equipo y en especial a Ronaldinho, a quien le regalaron un poncho tarabuqueño, que el jugador se lo puso y con él saludó a quienes entraron a las graderías del estadio.
“Gracias, muchas gracias”, dijo el futbolista con una sonrisa.
Algunos jóvenes fanáticos del hábil volante le enviaron mensajes con carteles. Uno de ellos decía que “Ni Messi Ni Neymar, el talento es Ronaldinho”.
A la salida del escenario, cuando el plantel iba a tomar el bus, la gente rodeó al motorizado. La Policía tuvo que recurrir a gases lacrimógenos para despejar la zona, algo que fue reprochado por los aficionados locales.
“No estamos haciendo nada, sólo venimos a ver a Ronaldinho”, dijo una señora afectada por los gases y los empujones.
Flamengo llegó con anticipación a Bolivia para lograr una adaptación a la altitud de Potosí, que está a 4.000 metros.
Su trabajo previo lo realizará en Sucre, ciudad de menor altitud, y antes de ir a Potosí jugará un partido amistoso benéfico con Universitario.
El partido con Real Potosí se jugará el miércoles 25. La revancha será en Rio de Janeiro.
Ronaldinho será la atracción en ese partido. Nunca jugó en una ciudad tan alta.