Moldiz dice que en Bolivia no existe cultura de consumo de drogas ilícitas y propone gravar costo de alcohol y tabaco

La Paz, 19 mar.- El ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, afirmó el jueves que en Bolivia no existe una cultura de consumo de drogas ilícitas y propuso gravar el costo del alcohol y del tabaco tomando en cuenta que ambos ocupan los primeros lugares del II Estudio Nacional de Prevalencia del Empleo de Sustancias.

"Los resultados del segundo estudio son altamente alentadores, hecho entre el 2013-2014, que confirma al primer estudio del 2007 en sentido que no tenemos una cultura de consumo de drogas ilícitas, estamos hablando de cocaína y marihuana", precisó la autoridad.

Explicó que el estudio establece que se consume un porcentaje bajo de marihuana y en el caso de la cocaína el consumo es insignificante, un tercio de 1%, mientras se consume más alcohol y tabaco, razón por la cual, dijo que las políticas deben enfocarse a generar otro tipo de educación, en la familia y la escuela.

"El estudio realizado en nueve ciudades capitales, además de El Alto, permite confirmar que la lectura normalmente escrita fuera del país y replicada por varios de sus voceros en Bolivia, es una lectura que no condice con la realidad, porque en este país, no hay una cultura de consumo de drogas ilícitas", refrendó.

Puntualizó que el estudio muestra que tenemos otros problemas, que no son las drogas ilícitas, por lo que consideró que se debe reflexionar seriamente sobre el tema del consumo del alcohol y el tabaco.

En esa línea, informó que la Secretaria de Coordinación del Consejo Nacional del Lucha Contra el Tráfico de Drogas (Conaltid) impulsara otros estudios, entre los jóvenes en edad escolar y universitaria, para obtener elementos que permitan definir políticas de prevención con mucha precisión.

A su juicio, como política de Estado se debería elevar el costo de ambos productos para reducir los niveles de uso.

"Yo creo que hay, sin embargo, algunos elementos que podrían ser pistas para explorar, el primero de esos, es la política del Estado Plurinacional de gravar el consumo del alcohol y tabaco para fortalecer el programa de pro-leche. El que quiere tomar, le cuesta más, si usted quiere fumar, le tiene que costar más", sustentó. (ABI)