Boris Ovando, 17 años trabajando con la amplificación Área 51

La Paz, 14 de septiembre.- Durante sus presentaciones este joven emprendedor viste una polera de color negro caracterizando el nombre de su amplificación con letras engomadas de “Área 51”. Se identifican por los colores chillones que son el anaranjado, verde y rojo sandía.

Boris Ovando Fernández (37 años), tiene estudios de  Ingeniería de Sistemas, titulado de la Universidad Salesiana de Bolivia, desde la década de los noventa soñaba tener su propia empresa de sonido, realizaba sus primeras mezclas con discos de vinilo, caseteras y ‘tres en uno’, tenía el objetivo de algún día convertirse en referente de los discjockeys a nivel Bolivia y Sudamérica.

Boris Ovando, gerente de la amplificación Área 51
Boris Ovando, gerente de la amplificación Área 51

Actualmente administra la amplificación Área 51, fundada en 2001 junto a Ángel Ovando y Rossio Charca. Se define como animador y enganchador. Las últimas presentaciones de su empresa de sonido fueron con las chicas “Eyci” el 25 de agosto, cumplieron 25 años, en su momento ellas fueron participes de la mejor época de Sábados Populares. También amenizaron los 15 años  de Jummy del colegio Santa Ana y Adriana Aruquipa del colegio Marien Garden de la zona Munaypata.

Según  Ovando, la amplificación Área 51 ha dejado huella con el ritmo electrónico e impuso el regueton que no eran tan populares, afirma que “dio inicio a la incursión de estos ritmos que ahora son muy comerciales mediante la ayuda de internet”.

Cuando le preguntamos si tendrías que elegir entre salsa, regueton, euro clásicos, cumbia chicha para enganchar, respondió regueton, ritmo que originó Área 51, mientras sus mezclas con mayor adrenalina con clásicos de los noventa.

Durante sus presentaciones se escuchan ruidos estrepitosos, mientras de fondo, a través de los parlantes, se oyen los latidos de un corazón. En cuanto termina un sector musical se encienden los reflectores, con luces de colores que se mueven de un lado a otro, en tanto que desde los costados sale humo blanco y una bola de cristal empieza a refractar la energía de una noche de diversión.

Ovando, como enganchador y animador deja de ser un ser anónimo y se convierte en un personaje que “hipnotiza” a la gente, aunque utiliza temas grabados para mover a su público y convertirse, por unas horas, en el amo de la fiesta.

“Nos caracterizamos porque somos especialistas en la diversión para jóvenes como 15 años, fiestas de universidad y colegio, la mayoría de otras amplificaciones colocan todo tipo de géneros y de todas las edades, poseemos un escenario único de luces inteligentes y un escenario con pantallas gigantes, además de proporcionar un robot que baila en medio de la pista”, explica Ovando.

Entre sus logros se haya haber producido varios volúmenes  de música comercial en audio y video promocionando su habilidad como enganchador para los jóvenes. Admira a muchos colegas que tienen su propio estilo de la mezclas, DJs internacionales como Alan Walker y Avici.

Se siente indignado pues en su espacio de trabajo actualmente aparecieron supuestos enganchadores y animadores que no lo son y trabajan con sellos de otros DJs conocidos engañando a varios clientes y cobrando muy barato, realizan una competencia desleal a un verdadero DJ. Ovando afirma que los enganchadores y animadores son desprestigiados. Pretende reclutar gente igual que él para conformar un sindicato o asociación de DJs con personería jurídica, seguro de salud y donde exista una tarifa general de trabajo.

Texto y fotos: Alberto Medrano (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

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